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ELEGIA.

por sendaencontrada @ 2008-07-17 - 16:33:05

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández

http://www.orihueladigital.es/orihuela/puntos/ramon_fernandez_ramon_sije_151105.htm


 
 

ACEITUNEROS.

por sendaencontrada @ 2008-05-25 - 17:35:33

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

MIGUEL HERNANDEZ

PARA LA LIBERTAD. Joan Manuel Serrat.

por sendaencontrada @ 2008-05-11 - 12:11:48

. EL HERIDO

Para el muro de un hospital de sangre.

I

Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadores
salta un trigal de chorros calientes, extendidos
en roncos surtidores.

La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,
cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,
esencia de las olas.

La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estalla
allí donde el herido palpitante se anega,
y florece, y se halla.

Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometido
de sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.

Mi vida es una herida de juventud dichosa.
¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente
herido por la vida, ni en la vida reposa
herido alegremente!

Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,
de adelfos florecidos ante la cirugía.
de ensangrentadas puertas.

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

Miguel Hernández

PERITO DE LUNAS.

por sendaencontrada @ 2008-04-19 - 11:47:14



toro,
TORO.

 

¡A la gloria, a la gloria toreadores!

La hora es de mi luna menos cuarto.

Émulos imprudentes del lagarto,

Magnificaos el lomo de colores.

Por el arco, contra los picadores,

del cuerno, flecha, a dispararme parto.

¡A la gloria, si yo antes no os ancoro

-golfo de arena-, en mis bigotes de oro!

Miguel Hernández.

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/35794907878146508754491/index.htm

El Consell inaugura en Orihuela la Senda del Poeta.

por sendaencontrada @ 2008-04-12 - 15:27:08

 

En la Senda del Poeta, que está patrocinada por el Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ) y la Federación Valenciana de Cajas de Ahorros, colaboran todos los ayuntamientos del recorrido, así como la Diputación de Alicante, la Universidad Miguel Hernández, la Asociación de Amigos de Miguel Hernández y la Fundación Miguel Hernández junto con empresas y comercios.

Se trata de un recorrido a pie durante tres días que finalizará el domingo ante la tumba de Miguel Hernández en el cementerio de Alicante. La Senda, que este año alcanza su XI edición, establece un vínculo de hermanamiento entre las localidades unidas por la vida y obra del poeta y se acerca al entorno natural aunando así poesía y lugares.

Esta iniciativa impulsa el conocimiento de la vida y obra del poeta oriolano y ofrece a los jóvenes una alternativa de turismo cultural a través de la combinación de literatura, naturaleza y arte que están presentes a lo largo de todo el recorrido.

En la primera etapa el itinerario se inicia en Orihuela, ciudad natal de Miguel Hernández, con la concentración de los senderistas y la entrega de credenciales en la casa Museo de Miguel Hernández. A las 10.00 horas comenzará, con la inauguración oficial de la Senda, la proclamación de Senderista del Año y un recital poético.

Los participantes en la Senda del Poeta se dirigirán a las 11.00 horas hacia Redován, localidad donde nació el padre del poeta. A las 12.00 horas está prevista la llegada a la Plaza de Paz y a las 12.30 se procederá al descubrimiento de la placa conmemorativa Senda del Poeta en la calle Gabriel Miró de Redován.

Posteriormente, los senderistas llegarán a la Glorieta de Callosa del Segura donde tendrá lugar un recital poético y, más tarde, está prevista la llegada a la puerta del ayuntamiento de Cox. La comida se desarrollará en la Plaza Senda del Poeta junto al Instituto de Enseñanza Secundaria.

En Cox, además de un recital poético, se hará entrega de la estatuilla que reconoce al senderista del Año, que en esta edición distingue al alcalde del municipio, Carmelo Rives, por su dedicación y plena disponibilidad en esta actividad de turismo cultural juvenil. Por la tarde, las localidades que acogerán a los senderistas son Granja de Rocamora y Albatera donde pernoctarán.

SEGUNDA ETAPA.

La segunda etapa parte de Albatera a San Isidro. En la localidad de San Isidro permanecieron retenidos en trabajos forzosos un gran número de compañeros de Miguel Hernández en la posguerra española, allí tendrá lugar un recital poético para reanudar la marcha hacia Crevillente, donde los senderistas almorzarán. Posteriormente, los participantes se dirigirán a Elche donde serán acogidos en la Universidad Miguel Hernández.

El poeta recibió en Elche su primer y único premio literario en marzo de 1931, otorgado por el Orfeón Ilicitano. Tras su muerte, su esposa Josefina Manresa se trasladó a Elche con su hijo Manuel Miguel. Allí se dedicó al trabajo de costura y a velar y proteger el legado del poeta hasta su muerte en 1987. Asimismo, en el Archivo Municipal de Elche se encuentran depositados los manuscritos del poeta oriolano.

En la Universidad Miguel Hernández, se dará la bienvenida a los senderistas y se representará la obra "Ubu Rey" por el grupo de Teatro Celda 1009 de la propia Universidad. Después de la cena, sobre las 22.15 horas un concierto-espectáculo audiovisual titulado 'Aldous' en el Aula Magna cerrará la jornada.

En la última etapa, con salida desde Elx y con parada en Rebolledo, los participantes compartirán una paella y finalizarán el recorrido en Alicante, donde Miguel Hernández murió en la cárcel. Allí redactó sus últimos poemas de "Cancionero y romancero de ausencias" y, en las dependencias de la enfermería carcelaria contrajo matrimonio con Josefina Manresa días antes de morir.

El acto de clausura de la Senda del Poeta tendrá lugar sobre las 17.00 horas con un recital poético y un homenaje ante la tumba de Miguel Hernández en el Cementerio de Alicante donde reposan los restos del poeta en una tumba, donde también se encuentran enterrados su mujer, Josefina Manresa, y su hijo Manuel Miguel.


 http://www.diarioinformacion.com/secciones/noticia.jsp?pRef=2008041100_5_742748__Cultura-Consell-inaugura-Orihuela-Senda-Poeta

A Miguel Hernández, asesinado en los presidios de España

por sendaencontrada @ 2008-03-22 - 14:47:13

LLEGASTE a mí directamente del Levante. Me traías,
pastor de cabras, tu inocencia arrugada,
la escolástica de viejas páginas, un olor
a Fray Luis, a azahares, al estiércol quemado
sobre los montes, y en tu máscara
la aspereza cereal de la avena segada
y una miel que medía la tierra con tus ojos.

También el ruiseñor en tu boca traías.
Un ruiseñor manchado de naranjas, un hilo
de incorruptible canto, de fuerza deshojada.
Ay, muchacho, en la luz sobrevino la pólvora
y tú, con ruiseñor y con fusil, andando
bajo la luna y bajo el sol de la batalla.

Ya sabes, hijo mío, cuánto no pude hacer, ya sabes
que para mí, de toda la poesía, tú eras el fuego
azul.
Hoy sobre la tierra pongo mi rostro y te escucho,
te escucho, sangre, música, panal agonizante.

No he visto deslumbradora raza como la tuya,
ni raíces tan duras, ni manos de soldado,
ni he visto nada vivo como tu corazón
quemándose en la púrpura de mi propia bandera.

Joven eterno, vives, comunero de antaño,
inundado por gérmenes de trigo y primavera,
arrugado y oscuro como el metal innato,
esperando el minuto que eleve tu armadura.

No estoy solo desde que has muerto. Estoy con los que
te buscan.
Estoy con los que un día llegarán a vengarte.
Tú reconocerás mis pasos entre aquellos
que se despeñarán sobre el pecho de España
aplastando a Caín para que nos devuelva
los rostros enterrados.

Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre.
Que sepan los que te dieron tormento que me verán
un día.
Que sepan los malditos que hoy incluyen tu nombre
en sus libros, los Dámasos, los Gerardos, los hijos
de perra, silenciosos cómplices del verdugo,
que no será borrado tu martirio, y tu muerte
caerá sobre toda su luna de cobardes.
Y a los que te negaron en su laurel podrido,
en tierra americana, el espacio que cubres
con tu fluvial corona de rayo desangrado,
déjame darles yo el desdeñoso olvido
porque a mí me quisieron mutilar con tu ausencia.

Miguel, lejos de la prisión de Osuna, lejos
de la crueldad, Mao Tse-tung dirige
tu poesía despedazada en el combate
hacia nuestra victoria.
Y Praga rumorosa
construyendo la dulce colmena que cantaste,
Hungría verde limpia sus graneros
y baila junto al río que despertó del sueño.
Y de Varsovia sube la sirena desnuda
que edifica mostrando su cristalina espada.

Y más allá la tierra se agiganta,
la tierra
que visitó tu canto, y el acero
que defendió tu patria están seguros,
acrecentados sobre la firmeza
de Stalin y sus hijos.
Ya se acerca
la luz a tu morada.
Miguel de España, estrella
de tierras arrasadas, no te olvido, hijo mío,
no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vida
con tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,
sino las armas
inexorables!
· Espéralas! Espérame!

Pablo Neruda.

ELEGIA PRIMERA. A F. GARCÍA LORCA.

por sendaencontrada @ 2008-02-21 - 16:39:12

Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
y llueve sal, y esparce calaveras.

Verdura de las eras,
¿qué tiempo prevalece la alegría?
El sol pudre la sangre, la cubre de asechanzas
y hace brotar la sombra más sombría.

El dolor y su manto
vienen una vez más a nuestro encuentro.
Y una vez más al callejón del llanto
lluviosamente entro.

Siempre me veo dentro
de esta sombra de acíbar revocada,
amasado con ojos y bordones,
que un candil de agonía tiene puesto a la entrada
y un rabioso collar de corazones.

Llorar dentro de un pozo,
en la misma raíz desconsolada
del agua, del sollozo,
del corazón quisiera:
donde nadie me viera la voz ni la mirada,
ni restos de mis lágrimas me viera.

Entro despacio, se me cae la frente
despacio, el corazón se me desgarra
despacio, y despaciosa y negramente
vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

Entre todos los muertos de elegía,
sin olvidar el eco de ninguno,
por haber resonado más en el alma mía,
la mano de mi llanto escoge uno.

Federico García
hasta ayer se llamó: polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que hoy el hoyo le da bajo la grama.

¡Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres!
Tu agitada alegría,
que agitaba columnas y alfileres,
de tus dientes arrancas y sacudes,
y ya te pones triste, y sólo quieres
ya el paraíso de los ataúdes.

Vestido de esqueleto,
durmiéndote de plomo,
de indiferencia armado y de respeto,
te veo entre tus cejas si me asomo.

Se ha llevado tu vida de palomo,
que ceñía de espuma
y de arrullos el cielo y las ventanas,
como un raudal de pluma
el viento que se lleva las semanas.

Primo de las manzanas,
no podrá con tu savia la carcoma,
no podrá con tu muerte la lengua del gusano,
y para dar salud fiera a su poma
elegirá tus huesos el manzano.

Cegado el manantial de tu saliva,
hijo de la paloma,
nieto del ruiseñor y de la oliva:
serás, mientras la tierra vaya y vuelva,
esposo siempre de la siempreviva,
estiércol padre de la madreselva.

¡Qué sencilla es la muerte: qué sencilla,
pero qué injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio, y acuchilla
cuando menos se espera su turbia cuchillada.

Tú, el más firme edificio, destruido,
tú, el gavilán más alto, desplomado,
tú, el más grande rugido,
callado, y más callado, y más callado.

Caiga tu alegre sangre de granado,
como un derrumbamiento de martillos feroces,
sobre quien te detuvo mortalmente.
Salivazos y hoces
caigan sobre la mancha de su frente.

Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos.

Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos,
veo un bosque de ojos nunca enjutos,
avenidas de lágrimas y mantos:
y en torbellino de hojas y de vientos,
lutos tras otros lutos y otros lutos,
llantos tras otros llantos y otros llantos.

No aventarán, no arrastrarán tus huesos,
volcán de arrope, trueno de panales,
poeta entretejido, dulce, amargo,
que al calor de los besos
sentiste, entre dos largas hileras de puñales,
largo amor, muerte larga, fuego largo.

Por hacer a tu muerte compañía,
vienen poblando todos los rincones
del cielo y de la tierra bandadas de armonía,
relámpagos de azules vibraciones.
Crótalos granizados a montones,
batallones de flautas, panderos y gitanos,
ráfagas de abejorros y violines,
tormentas de guitarras y pianos,
irrupciones de trompas y clarines.

Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

Silencioso, desierto, polvoriento
en la muerte desierta,
parece que tu lengua, que tu aliento,
los ha cerrado el golpe de una puerta.

Como si paseara con tu sombra,
paseo con la mía
por una tierra que el silencio alfombra,
que el ciprés apetece más sombría.

Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.

MIGUEL HERNÁNDEZ

http://www.miguelhernandezvirtual.com/vida/vida.htm

ALGUNOS DATOS BIOGRAFICOS DE LOS INICIOS DE MIGUEL HERNANDEZ EN LA POESIA.

por sendaencontrada @ 2008-02-04 - 17:50:56

Familia de M.Hernández

Miguel Hernández nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910. Fue pastor de cabras, lo mismo que su padre, pero debido a sus grandes inquietudes literarias las horas de pastoreo las dedicaba a las lecturas de los clásicos.

Apenas asistió a la escuela y pronto se le incorporó de nuevo a la tarea de cuidar el rebaño familiar. Su padre, hombre muy rudo, no simpatizaba en absoluto de las aficiones literarias del hijo. Le acusaba de perezoso, de inútil y Dios sabe de cuantas cosas más. Pero no seamos demasiado crueles con ese hombre que era víctima del analfabetismo a que estaban destinados en esos tiempos los trabajadores de determinadas esferas sociales.

Esto hoy no sucede, porque la enseñanza es obligatoria hasta los 16 años, considerándose un delito dedicarse a trabajar antes de haber cumplido esa edad.

Hacia 1925 comienza Miguel a escribir sus primeros poemas inspirados en su entorno: la huerta, el patio, las cabras... el joven adolescente va desgranando sus primeros poemas a escondidas de su padre que suele molestarse mucho por estas “veleidades” de su hijo. Incluso podemos suponer que se avergonzaba.

Y como colofón de esta pequeña parte de los inicios en la Poesía del genial Miguel Hernández dejo este poema que es un clamor en sí.

EL NIÑO YUNTERO

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

Miguel Hernández, 1937

Azahar.

por sendaencontrada @ 2008-01-31 - 17:13:49

1azahar

   Frontera de lo puro, flor y fría.
Tu blancor de seis filos, complemento,
en el principal mundo, de tu aliento,
en un mundo resume un mediodía.
Astrólogo el ramaje en demasía,
de verde resultó jamás exento.
Ártica flor al sur: es necesario
tu desliz al buen curso del canario.

 

Miguel Hernández

LOS HOMBRES VIEJOS.

por sendaencontrada @ 2008-01-25 - 19:45:55

Comentario sobre la poesía de Miguel Hernández.

No podemos imaginar lo mal que lo pasaron los soldados del bando perdedor en la guerra civil del 36. Ir a luchar en una contienda fraticida ya es suplicio demasiado cruel para que, además, termines tan feroz suceso preso y seas juzgado, quizás condenado a muerte, en juicios sumarísimos en que apenas nada, ni nadie, te podían defender. Ellos, los vencedores, siempre tenían razón.

Miguel Hernández, al igual que los poetas de la Generación del 27, defendieron la Republica, ya que era la opción que el Pueblo Soberano había votado.

El poema “Hombres viejos” fue duramente censurado, incluso por sus amigos, a pesar de que posiblemente lo escribiese a causa de las injusticias que vio cometer con aliados condenados, ya que fue posteriormente cuando el cayo en manos del poder golpista.

Estos poemas son de una gran crudeza. No los voy a transcribir aquí. Pero os dejo un enlace para quien los quiera leer.

http://espanol.agonia.net/index.php/poetry/71540/index.html


 
 
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